martes, 16 de junio de 2015

Análisis de viabilidad empresarial con la función TIRM de Excel


Cuando un empresario o emprendedor pretende valorar si es conveniente llevar a cabo un proyecto o empresa tiene a sus disposición varios métodos para hacerlo. En ese sentido, las matemáticas financieras ofrecen sistemas más o menos sencillos ( y más o menos fiables) para valorar la rentabilidad y el retorno que ofrecen los proyectos. Entre ellos están el plazo de recuperación (PR), el índice de rentabilidad (IR), el valor actual neto (VAN) y la tasa interna de rentabilidad (TIR).

Los métodos nombrados anteriormente tienen algo en común: se basan en el retorno de liquidez  que generan a lo largo del tiempo (dinero o flujos de caja "limpios" que se generan gracias a la actividad corriente).

Solo por recordarlos, es necesario mencionar otros sistemas o ratios para medir la rentabilidad como son la rentabilidad económica o ROI y la rentabilidad financiera o ROE. Estos últimos métodos tienen como principales características diferenciadoras respecto de los nombrados al principio de este artículo, las siguientes:

  • Son estáticos (no tienen en cuenta el valor del dinero con el paso del tiempo, pues se refieren a un período de tiempo concreto)
  • Tienen en cuenta el beneficio generado por la empresa, independientemente de que se haya cobrado o no
  • Tienen en cuenta ingresos y gastos que no generan movimientos de dinero efectivo (por ejemplo, las amortizaciones)

En este artículo, dejaremos de lado el ROI y el ROE y nos centraremos en la TIR, que es uno de los métodos con más "prestigio" dentro de los métodos dinámicos y basados en los flujos de caja. La TIR es la rentabilidad (tipo de interés) que ofrece flujo de dinero que circula por una empresa (por la actividad a la que se dedica, pero no por inversiones o financiación), a lo largo de varios períodos de tiempo y comparados con la financiación inicial que hizo falta para arrancar el proyecto.

Debemos entender que el flujo de dinero que circula (o flujo de caja neto) por una empresa es el resultado de restar los pagos a los cobros (siempre hablando de la actividad corriente, es decir, clientes, proveedores, AAPP, etc.)

La TIR tiene las siguientes desventajas:
  1. Su cálculo no es sencillo si se hace a mamo, pues la resolución debe ser mediante cálculo iterativo. Esta desventaja estaría eliminada con la utilización de Excel, pues existe la función TIR que devuelve el resultado de esta rentabilidad.
  2. Excel calcula la TIR con una ecuación que puede tener varias soluciones (al tratarse de una ecuación no lineal) y eso no es compatible con el deseo de saber la rentabilidad de una empresa. Esto es motivado por los posibles flujos de caja negativos que pudiera haber. En algunos de estos casos, se muestra un error en Excel del tipo: #¡NUM!
  3. Se considera que tanto los flujos de caja negativos que pudiera haber a lo largo de los períodos, como los positivos, generan un coste o una rentabilidad (respectivamente) igual, y eso no es cierto, puesto que un banco no nos ofrece una rentabilidad igual por nuestro dinero en cuentas corrientes, que el tipo de interés que nos aplica en préstamos y cuentas de crédito. 
La TIR tiene las siguientes ventajas:
  1. Tiene en cuenta si lo facturado se ha cobrado o no.
  2. Tiene en cuenta la rentabilidad o el coste que provocan en el futuro los flujos generados en un año determinado (según sean positivos o negativos).
La TIR  tiene una difícil aplicación a la realidad debido a las graves desventajas que se han comentado antes (especialmente la del segundo punto, en el que se comenta que se obtiene un error). En universidades y escuelas de negocio se estudia la TIR haciendo caso omiso a todas estas circunstancias y alejándose de la aplicación práctica de este indicador en la economía de la empresa.

Para solucionar esto, Microsoft Excel pone a disposición de sus usuarios una función llamada TIRM (TIR Modificada) que soluciona de forma contundente las desventajas comentadas y mantiene las ventajas. Para utilizar esta función, debemos introducir lo siguiente en una celda de Excel:



Donde la tasa de financiamiento o financiación es el tipo de interés que nos cobrará el banco por el dinero cuando haya períodos con flujos negativos de caja y donde la tasa de reinversión es el tipo de interés que obtendremos del banco en el caso de reinvertir los flujos positivos en nuestro banco.

Por lo tanto, vemos que la TIRM tiene en cuenta estos importantes factores, calculando por un lado la TIR de los flujos positivos, por otro la TIR de los negativos y por último consolida los dos resultados. De esta forma (con este algoritmo distinto al de la TIR), la TIRM evita las ecuaciones que arrojan resultados múltiples (errores mostrados en Excel).

La TIRM se ofrece en la aplicación de plan de viabilidad "Témpora PV" como una medida totalmente fiable de los proyectos de empresa de emprendedores. Se puede comprobar esto mediante el siguiente vídeo:

Si lo desea, puede conocer más sobre Témpora PV viendo el vídeo siguiente (HD):





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